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Ratón de Praga

El Ratón de Praga, también conocido como Ratonero de Praga o Pražský krysařík, es una raza de perro originaria de la República Checa. Es un perro de tamaño toy o mini, ya que en su etapa adulta no suele superar los 3,5 kilogramos de peso.

Una altura máxima de 23 cm hasta la cruz Tiene un cuerpo pequeño y delicado, pero es muy activo y atlético
1,5 a 3,5 kilogramos de peso
El Ratón de Praga es un perro de pelo liso color negro con manchas bronceadas,
Propensos a lesiones óseas por su fina osamenta, puede tener problemas con su dentadura
Carácter vivaz y activo, inteligente, obediente y siempre está dispuesto a agradar a su dueño
entre 12 y 14 años

Orígenes e Historia

La historia del Ratón de Praga está rodeada de sangre noble. Desde sus inicios, estos perros formaron parte de la alta aristocracia de su época. En la Edad Media, estos canes eran los favoritos de reyes y príncipes como Vladislav II, en Europa Central, específicamente en Bohemia, en la República Checa.

El interés de la realeza por el Ratón de Praga era tal que comenzaron a verlo como un regalo, un tesoro, algo valioso, todo un símbolo de su estatus para las casas reales. Por lo tanto, se obsequiaba a otros príncipes y monarquías en señal de acuerdo y entendimiento.

Con el tiempo, el Ratón de Praga pasó a ser parte también de la sociedad, ya que la gente común también quería tener uno en su hogar debido a su fama y popularidad entre la realeza.

Durante la época de la peste negra, el Ratón de Praga demostró ser un perro idóneo para la caza de ratas, que eran los principales transmisores de la bacteria causante de la enfermedad. Sus habilidades para cazar estos animales comenzaron a ser muy conocidas, y con el paso de los años, el Ratón de Praga no solo era famoso por ser el perro de la casa real sino por ser el can más solicitado también por la sociedad.

Las primeras menciones de una raza similar al Ratón de Praga datan del siglo VII y durante la Alta Edad Media. En el siglo VIII, Carlos Magno recibió esta mascota de un príncipe checo como un mensaje de paz y amistad.

A pesar de su antigüedad y su historia rica, la raza del Ratón de Praga estuvo a punto de desaparecer del libro genealógico. Sin embargo, gracias a los esfuerzos de criadores como Jan Findejs, la raza fue recuperada y transformada, pasando de la raza rattel a la actual Ratón de Praga.

Hoy en día, el Ratón de Praga es reconocido por la Unión Cinológica Checa (CMKU) y está pendiente de ingresar a los registros de la Federación Cinológica Internacional (FCI).

Características Físicas Únicas

Las características físicas del Ratón de Praga lo distinguen como una obra maestra canina en miniatura. Este pequeño embajador de elegancia exhibe una serie de rasgos únicos que lo hacen inconfundible.

Tamaño Compacto con Gran Presencia

Con un peso que generalmente oscila entre 1.5 y 3.5 kilogramos, el Ratón de Praga es un verdadero tesoro en tamaño reducido con tan solo 23 cm hasta la cruz en su etapa adulta. A pesar de su estatura diminuta, emana una presencia magnífica que captura la atención de todos a su alrededor. Su estructura ósea bien proporcionada contribuye a una apariencia equilibrada y armoniosa.

Pelaje Sedoso y Brillante

El pelaje del Ratón de Praga es una obra de arte en sí mismo. Su suave y sedoso manto puede presentarse en tonos de negro o tostado, añadiendo un toque de sofisticación a su apariencia general. Este pelaje brillante no solo contribuye a su atractivo estético, sino que también refleja su estado de salud y bienestar.

Expresión Alerta y Ojos Vivaces

Los ojos del Ratón de Praga son ventanas a su alma llena de energía. Su mirada alerta y vivaz revela su inteligencia aguda y su disposición siempre lista para la acción. Esta expresión, combinada con sus orejas de gran movilidad, añade un encanto distintivo a su rostro, haciéndolo difícil de resistir.

Proporciones Bien Definidas

A pesar de su pequeño tamaño, la estructura del Ratón de Praga es sorprendentemente bien definida. Su cuerpo compacto no carece de proporciones, lo que lo distingue como un perro bien equilibrado. Cada detalle, desde su hocico delicado hasta su cola elegante, contribuye a su imagen armoniosa.

En conjunto, estas características físicas únicas convierten al Ratón de Praga en un ejemplo de perfección canina en miniatura. Su estampa refinada y su presencia cautivadora hacen que esta raza sea un deleite visual para aquellos que aprecian la belleza en todas sus formas, incluso en las más diminutas.

Temperamento y Comportamiento

A pesar de su tamaño diminuto, el Ratón de Praga es valiente y lleno de energía. Son afectuosos con sus dueños y demuestran lealtad inquebrantable. Su naturaleza curiosa y juguetona los hace excelentes compañeros para familias activas. Sin embargo, es importante tener en cuenta su necesidad de interacción social y estímulo mental para evitar comportamientos no deseados.

historia detrás del nombre «Ratón de Praga»

El nombre «Ratón de Praga» se debe a la habilidad de esta raza para cazar ratones. A pesar de su pequeño tamaño, estos perros tienen un fuerte instinto de presa y fueron criados originalmente para cazar ratas y ratones tanto en zonas rurales como urbanas. 

Su capacidad para seguir órdenes y cazar roedores los hizo muy populares en la caza de estas plagas, lo que llevó a que se les asociara con la ciudad de Praga, de donde proviene su nombre. Aunque su nombre sugiere que son originarios de Praga, se cree que la raza existe desde hace siglos y fue desarrollada en Bohemia, en la actual República Checa

Cuidados y Necesidades Específicas

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Debido a su pequeño tamaño, el Ratón de Praga requiere cuidados particulares. Su ejercicio debe ser moderado pero constante, adaptado a su tamaño. Además, la salud dental es una preocupación importante, dada su propensión a problemas dentales. Alimentarlos con una dieta equilibrada y proporcionarles atención veterinaria regular son componentes esenciales para asegurar su bienestar a largo plazo.

Entrenamiento y Socialización

A pesar de su inteligencia innata, el Ratón de Praga puede mostrar cierta terquedad en el entrenamiento. La paciencia y la consistencia son clave para garantizar el éxito. La socialización temprana es crucial para evitar la timidez o agresividad hacia desconocidos. Exponerlos a diversas experiencias desde cachorros contribuirá a un comportamiento equilibrado y amistoso en la adultez.

Salud y Longevidad

El Ratón de Praga, en general, es una raza saludable, pero como todas, tiene sus susceptibilidades. Problemas dentales, luxación patelar y alergias cutáneas son cuestiones comunes a las que los propietarios deben estar atentos. Con cuidados adecuados y visitas regulares al veterinario, pueden disfrutar de una vida plena que, en promedio, puede extenderse entre 12 y 16 años.

En resumen, el Ratón de Praga es mucho más que su tamaño diminuto. Su historia rica, temperamento vivaz y necesidades particulares hacen de esta raza una elección fascinante para aquellos que buscan un compañero canino que combine elegancia y vitalidad. Con los cuidados adecuados, estos pequeños amigos pueden llenar de alegría y amor cualquier hogar.

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